Por qué la liquidez en los RWAs es más difícil de lo que parece

Una de las promesas más comunes en torno a los Activos del Mundo Real (RWAs, por sus siglas en inglés) y la tokenización es el aumento de la liquidez. La narrativa es convincente: tomar activos tradicionalmente ilíquidos, como bienes raíces, crédito privado, infraestructura o capital privado, dividirlos en tokens digitales, colocarlos en redes blockchain y, de repente, hacerlos más fáciles de comprar, vender y transferir.

Si bien la tokenización puede crear las condiciones para una mayor liquidez, la realidad es mucho más compleja. La liquidez no aparece automáticamente simplemente porque un activo se coloque en una blockchain. En la práctica, crear mercados líquidos para los RWAs es uno de los mayores desafíos que enfrenta la industria.

Para entender por qué, primero es importante comprender qué significa realmente la liquidez.

La liquidez se refiere a la capacidad de comprar o vender un activo de forma rápida, eficiente y a un precio razonablemente predecible. Un mercado se considera líquido cuando los participantes pueden entrar o salir de posiciones sin afectar significativamente el valor del activo. El simple hecho de crear una representación digital de un activo no garantiza que existan compradores y vendedores cuando se necesiten.

Esta distinción es fundamental porque la tokenización resuelve un problema diferente al de la liquidez.

La tokenización mejora:

  • La accesibilidad
  • La transferibilidad
  • La propiedad fraccionada
  • La eficiencia en la liquidación
  • La transparencia en los registros

La liquidez, en cambio, depende de:

  • Participantes activos en el mercado
  • Volumen constante de negociación
  • Descubrimiento de precios
  • Infraestructura de mercado
  • Certeza regulatoria
  • Demanda de inversionistas

Un activo tokenizado puede ser técnicamente transferible en segundos, pero si no existe un comprador dispuesto a adquirirlo, la liquidez real sigue siendo limitada.

Los bienes raíces ofrecen un ejemplo útil. Los mercados inmobiliarios tradicionales suelen ser ilíquidos porque las transacciones son grandes, complejas y poco frecuentes. La tokenización puede reducir los montos mínimos de inversión y facilitar la transferencia de participaciones de propiedad. Sin embargo, la propiedad fraccionada por sí sola no crea automáticamente un mercado secundario activo. La liquidez sigue requiriendo suficientes participantes dispuestos a comprar y vender en cualquier momento.

Por esta razón, muchos proyectos de bienes raíces tokenizados descubren que crear el token suele ser más fácil que crear el mercado que lo rodea.

Otro desafío importante es la valoración.

Las acciones que cotizan en bolsa se benefician de un descubrimiento continuo de precios gracias a mercados activos y a una gran cantidad de participantes. Muchos RWAs no cuentan con esa ventaja.

Por ejemplo:

  • Los inmuebles comerciales pueden valorarse solo periódicamente.
  • Los activos de crédito privado pueden negociarse muy poco.
  • Las inversiones en infraestructura suelen tener horizontes de largo plazo.
  • Los activos de mercados privados frecuentemente carecen de precios transparentes.

Sin un descubrimiento de precios constante, los participantes del mercado secundario pueden tener dificultades para determinar el valor razonable de un activo. Esta incertidumbre puede reducir la actividad de negociación y limitar la liquidez.

La regulación añade otra capa de complejidad.

Muchos RWAs representan intereses financieros regulados. Dependiendo de la jurisdicción, las transferencias pueden estar sujetas a:

  • Requisitos de elegibilidad para inversionistas
  • Regulaciones de valores
  • Restricciones de períodos mínimos de tenencia
  • Normativas de cumplimiento transfronterizo
  • Requisitos de KYC y AML

Estos requisitos suelen ser necesarios para proteger a los inversionistas y preservar la integridad del mercado, pero también pueden generar fricción que afecta la liquidez. A diferencia de algunos activos puramente digitales que pueden negociarse libremente a través de redes globales, muchos RWAs tokenizados operan dentro de marcos regulatorios estructurados que limitan quién puede participar y bajo qué condiciones.

La fragmentación del mercado es otro obstáculo importante.

Actualmente, los activos tokenizados suelen emitirse en diferentes plataformas, jurisdicciones y ecosistemas blockchain. Como resultado, la liquidez tiende a fragmentarse en lugar de concentrarse. Los compradores y vendedores pueden estar distribuidos entre múltiples mercados, reduciendo la profundidad de cualquier plataforma individual.

Los mercados de capitales tradicionales se benefician de décadas de desarrollo de infraestructura, incluyendo:

  • Bolsas de valores
  • Creadores de mercado
  • Corredores
  • Custodios
  • Redes de liquidación
  • Participantes institucionales

Muchos mercados de RWAs todavía están construyendo esta infraestructura. Hasta que estos sistemas de apoyo maduren, la liquidez puede seguir siendo inconsistente.

La participación institucional también desempeña un papel fundamental.

Los grandes mercados financieros son líquidos no simplemente porque existan activos, sino porque las instituciones participan activamente. Gestores de activos, bancos, creadores de mercado, fondos de cobertura y firmas de negociación generan una parte importante de la actividad del mercado.

Para los RWAs tokenizados, atraer capital institucional generalmente requiere:

  • Claridad regulatoria
  • Soluciones de custodia
  • Sistemas de liquidación confiables
  • Estándares de gobernanza
  • Transparencia operativa

Sin estas bases, la liquidez puede seguir siendo limitada independientemente de cuán avanzada sea la tecnología subyacente.

Esto no significa que la tokenización no mejore la liquidez. En muchos casos, puede mejorar significativamente la eficiencia del mercado en comparación con los sistemas tradicionales.

La tokenización puede:

  • Reducir los montos mínimos de inversión
  • Ampliar el acceso para inversionistas
  • Reducir los tiempos de liquidación
  • Permitir la propiedad fraccionada
  • Mejorar la transparencia
  • Facilitar la creación de mercados secundarios

Estas mejoras ayudan a eliminar muchas de las barreras que históricamente han limitado la participación en mercados privados y bienes raíces.

Sin embargo, existe una diferencia importante entre crear el potencial de liquidez y crear liquidez real.

La liquidez es, en última instancia, un resultado del mercado, no una característica tecnológica.

Los ecosistemas de RWAs más exitosos probablemente serán aquellos que combinen infraestructura blockchain con un diseño de mercado sólido, marcos regulatorios adecuados, participación institucional y comunidades activas de negociación. La tecnología puede facilitar la liquidez, pero no puede generar demanda por sí sola.

La tokenización hace que los activos del mundo real sean más accesibles, transferibles y fáciles de administrar, pero la liquidez requiere mucho más que propiedad digital. La verdadera liquidez surge cuando la tecnología, la regulación, la infraestructura de mercado y la participación de inversionistas se combinan para crear mercados activos y funcionales. A medida que el sector de los RWAs madura, resolver el desafío de la liquidez podría resultar tan importante como la propia tokenización.